Publicado: 15 de Enero de 2020

Aunque parezca una profesión segura, se estima que dos tercios de los músicos tienen problemas musculares que afectan a su carrera y calidad de vida. Por fortuna, estas lesiones se pueden prevenir y curar si contamos con el fisioterapeuta adecuado.

¿Es necesario que acuda a un fisio?

Si tocas un instrumento, sabrás que tu profesión es una de las más exigentes que existe. No solo requiere una enorme destreza, técnica y conocimientos, también hay que dedicarle muchas horas de práctica cada día. Y claro, tantos movimientos repetitivos al final tienen consecuencias en nuestra salud.

Por esta razón, es indispensable que cuentes con un fisioterapeuta especialista en este tema. Podrá ayudarte a adoptar la mejor postura, controlar más eficazmente la respiración y reducir las probabilidades de una lesión muscular. Y también a remediar los efectos secundarios de un ensayo o actuación, como los dolores de cabeza o espalda, tendinitis y mareos.

Los problemas habituales de los músicos

Ensayar con un mismo instrumento puede provocar una tensión excesiva en los músculos y las articulaciones, provocando la pérdida de rapidez. Sin embargo, la repetición de movimientos es algo indispensable para mejorar la técnica y forma parte del día a día de cualquier músico profesional. La labor del fisioterapeuta es detectar todos los gestos que hacemos mal y proponer ejercicios complementarios, que nos ayuden a relajarnos antes y después de tocar.

Por ejemplo, los instrumentos de cuerda frotada como el violín se asocian a lesiones en el hombro, la muñeca y la extremidad superior. Mientras que los instrumentos de cuerda pulsada, como la guitarra, provocan lesiones en el antebrazo, la muñeca y los dedos. ¿Qué pasa con los vientos? Tocar la flauta está en el origen de problemas en los músculos del labio. Mientras que otros instrumentos más pesados y físicos, como la percusión, provocan daños en las cervicales y la cintura.

La fisioterapia es la solución

Para prevenir estas dolencias, lo mejor es calentar antes de tocar el instrumento. Sin olvidarnos de adoptar la postura correcta y hacer ejercicios aeróbicos para fortalecer nuestros músculos. Si no tienes ni idea de por dónde empezar, nuestro consejo es que solicites los servicios de un fisioterapia cualificado. Tu salud te lo agradecerá.


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